jueves, 27 de mayo de 2010

Añoranzas

Mi nombre es Juan José Rodríguez Benítez. Viví en Villa Adelina diez años, hace 40 años vine a España para hacer la mili, pensé en volver pero me quedé. Viví en Cespedes esquina Ader, el dueño del piso se llamaba René y era el lechero, abajo estaba la tienda del tío Rolón. Luego viví en Las Calandrias 2519. Mi último trabajo fue en Papelera Pacar de Boulogne, haciamos el papel de fumar Smoking. Amigos tenia bastantes pero los más cercanos eran de una familia llamada Alonso que vivían en Ader casi esquina Perito Moreno, los chicos se llamaban  Michel, Nicol, Paqui y Gigí. Enfrente del tío Rolón recuerdo un chico, Antonio, y una hermana peluquera. Entre Cespedes y Los Troperos un bar que vivía el apellido Carrizo. Si sabeis de alguno de ellos su teléfono o e-mail me lo podeis notificar por e-mail? Mi teléfono móvil 676532425 yo lo pago. Muchas gracias, si me escribis ya os contare más cosas.

Juan J. Rodríguez Benítez (Su mail del 26/05/2010)

viernes, 21 de mayo de 2010

¿Balneario en Villa Adelina?

Corría el año 1958. A seis cuadras de mi casa estaba la Laguna de los Patos, en la actual Yerbal y Thames. Allí nos llevaba mi mamá cuando mi padre, Carlos Pastorini, tenía que descansar. Él era quintero y por la noche llevaba con su hermano Pedrito las verduras que cosechaban, al Mercado Dorrego. Por eso la hora de la siesta era sagrada. Para evitar que, con nuestros gritos, llantos, etc. propio de dos nenas de 3 y 4 años, interrumpiéramos el sueño de mi papá, mamá tomaba el cochecito de mi hermana. A ella la sentaba ahí y yo iba parada al costado. Seis cuadras íbamos caminando hasta llegar a la laguna. Desde Thames y Lamadrid aún puede percibirse el declive hacia Yerbal, que en ese entonces estaba cubierto de agua y plantas acuáticas, entre las que se destacaban las flechas de agua.


En sus aguas nadaban patos marrones y alguno blanco, que despertaban nuestro asombro, y aunque sea, por un ratito, nos mantenían entretenidas y expectantes.



La directora de la escuela San Andrés Avelino donde trabajo en la actualidad, Sra. Miguelina D’Andraia, me contó que esas zonas bajas llegaban a lo que hoy es Martín Rodríguez y que su esposo cazaba allí ranas. Cuando llovía con intensidad había más de un vecino que se dirigía en bote hacia las zonas altas. “La isla” era una de esas tierras elevadas, ubicada en lo que hoy es P. Moreno y Martín Rodríguez.

Cerca de ella no era raro encontrar los domingos de verano gente tomando mate y algunas señoras se aventuraban a ponerse la malla, quedando la orilla de la laguna, en la Islita, transformada en un balneario local. Tal es el caso de la Sra. Pirocha, nuera del Sr. Luis Abriata, a quien le fue tomada una foto allí, luciendo su traje de baño.

Con el paso del tiempo esa zona baja se fue poblando de casitas muy modestas. El Dr. Julio Alberto Ghersi solía atender a esos primeros habitantes en forma gratuita, conociendo las necesidades económicas por las que atravesaban.



Yo no sé si la gente compraba los lotes o simplemente los iban ocupando. Lo cierto es que cuando llovía el agua se les metía en las casas, por eso, los más previsores, empezaron a rellenar los terrenos. Transitando Yerbal se pueden ver las casas más altas que el asfalto.

Incluso en algunas de ellas han levantado en las puertas de entrada un pequeño tabique de material para impedir que el agua pase y las casas se inunden. Hablo en presente porque aún hoy, si las lluvias son muy intensas, los desagües no son suficientes, y la zona se inunda, como en los peores tiempos.


Pasaron muchos años hasta que por fin las autoridades, decidieron terminar con las inundaciones en la zona. Recuerdo que muchas veces no podíamos tomar el colectivo 5 (actual 700 rojo) por el nivel de agua que se acumulaba en Thames y Yerbal y zonas aledañas. Construyeron importantes desagües que dieron un respiro a las casas del lugar. Pero la caída natural del terreno persiste y, como ya les mencioné, si cae una intensa lluvia, los desagües no llegan a ser suficientes (pasó en febrero de este 2010).

Ya escribiré sobre otros balnearios, visita obligatoria los días de verano, a orillas del Río de la Plata, en San Isidro y Martínez. Pero quise empezar por este balneario, el de nuestros pagos que, tal vez, muchos de los que aún viven en la zona tuvieron la dicha de conocer, y la mayoría que hoy habita el lugar desconoce.

Mónica Liliana Pastorini

mlpastorini@yahoo.com.ar

miércoles, 19 de mayo de 2010

Club Unión Vecinal de Villa Adelina

El club que conocemos como U.V.V.A. fue fundado el 17 de Enero de 1934 y tiene su origen en la Sociedad de Fomento de Villa Adelina. Tuvo su primera sede social en el Partido de Vicente López, Avenida Ader 4048, lugar donde aún funciona una parte del mismo.

Para la fecha de creación de la Unión Vecinal, ya se habían obtenido algunos beneficios significativos, tales como la distribución de la correspondencia postal a domicilio, y la firme promesa del Sr. Intendente de Vicente López, don José E. Rubio, de colocar en las calles los carteles anunciadores con los nombres de las mismas.

Entre los miembros integrantes de la Comisión Honoraria y Protectora figuraban las Sras. Elisa Schulze de Ader y Ana Elisa Ader de Grümbaum, esposa e hija de Bernardo Ader, que donaron los terrenos en que se levantarían las instalaciones; el Sr. Bocazzi, titular de la empresa constructora Bocazzi y Cía. y el Dr. Raúl Bagnati, que donó elementos para equipar la Sala de Primeros Auxilios. También integraban esta Comisión los hermanos Torralva, el Dr. David Speroni, G. Thompson, O. Bush, A. del Campo Wilson y R. G. Monkman.

A su vez, la primera Comisión Directiva fundadora estaba integrada por Juan Lupi como presidente, Gregorio Cardoso como vicepresidente, Francisco José Vila, J. Camenada y G. Poulsen como secretarios, José Beltrán como tesorero y Elías Abdala como protesorero. Los vocales eran Antonio Álvarez, Andrés Grandal, Alfonso López, J. Gil, Jesús Domínguez, Ángel Liciardone, José Lupi, Carlos J. Correa, Atilio Molteni, Juan López, Juan Palanconi, Vicente Bringiotti y Nicolás Aragone. Como revisores de cuenta y comisión de asistencia médica, Pedro Aróstegui y Francisco Pérez Torres.

A partir del 20 de Marzo de 1934, por gestión de la Comisión Directiva comienza a funcionar la Sala de Primeros Auxilios, cuyo consultorio era atendido diariamente ad-honorem por el Dr. Raúl Bagnati, quien además hacía visitas médicas domiciliarias a bordo de su característico Ford T.

En 1935 la Comisión Directiva de la U.V.V.A. encarga a la Compañía Boccazzi y Cía. la ejecución de la obra del nuevo edificio destinado a la Sala de Primeros Auxilios y a la Biblioteca Pública, siendo donado el esqueleto de hormigón armado a la Institución por la empresa nombrada.


Entre las futuras concreciones anheladas de aquellos años estaban la Plaza Ader y una sala de exhibición cinematográfica, y ambas se lograron. La plaza fue emplazada entre las actuales calles Estrada (Santa Fé), Dean Funes (Triunvirato), Santiago del Estero y Gobernador Castro, en el terreno donado por las Sras. de Ader y de Grumbaum, y en la década del '40 el club ya contaba con un salón donde se proyectaba cine sonoro (el famoso biógrafo) que funcionó como Cine "Libertad".

Al crecer en las distintas disciplinas, se necesitó ampliar la sede del club y se compraron terrenos en Av. Ader 4041/47/57. En 1968 se finalizó la construcción de la pileta de natación. Sus instalaciones contaban con cancha de básquet, bowling, gimnasio, salón de fiestas, cancha de baby fútbol y la Biblioteca Popular "Martín Guemes".



En el año 2007, por Ordenanza N° 25368, se homologa el Decreto N° 1820 del 10 de junio de 2007, por el cual la Municipalidad de Vicente López acepta el préstamo de uso y goce de las instalaciones del Club U.V.V.A. por el término de 30 años, predio ubicado en Av. Ader 4041/47/57, y fue destinado para que funcionara un Polideportivo y la Delegación Municipal Villa Adelina.

Tere Bertucci.